jueves, 13 de diciembre de 2007

Mañana eléctrica


Érase una vez un tiempo en el que estaba contigo,
teníamos un castillo construído con sueños,
todas las paredes estaban hechas de agua
y la luna podía bailar en ellas.
El suelo se movía cada vez que lo tocábamos.

1 comentario:

elvira dijo...

precioso cuento que se ta haga realidaf